domingo, 25 de noviembre de 2012

CRONOESCALADA SOLIDARIA

!!!TENEMOS NOVEDADES EN LA MODALIDAD DE TROTADA!!!

INCLUIRÁ UN TRAMO CRONOMETRADO

Distancia total recorrida: 15 km

Tramo neutralizado: 5 km.

Tramo cronometrado: 2,5 km.
Tramo neutralizado: 7,5 km.

Altitud maxima: 1050 metros
Altitud mínima: 600 metros
Desnivel acumulado positivo: 600 mts

AQUÍ TENÉIS EL PERFIL



jueves, 8 de noviembre de 2012

LA MARATON SOLIDARIA-5ta edicion

Un año más, os esperamos!!! Gracias a todos vosotros pondremos un granito de arena por la solidaridad.
Este año todo lo recaudado será destinado a Cáritas 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Carrera i marxa per muntanya Parc del Montgó (21/10/12)

Crónica de Jessi

El objetivo de esta crónica es dar a conocer esta carrera, que sale de Jesús Pobre; donde el club La Faixa ha conseguido que la carrera transcurra por un recorrido precioso y técnico, aunque también bastante corredor. Me apunté la última semana, esperando engañar a alguien para ir a una u otra carrera que había cerquita. Pero como me tenía que ir sola de todas formas, me decliné por esta por la zona del Montgó, que además eran unos 20 km y me venían bien de entreno.



Primero dieron la salida a los caminantes, que hacían un recorrido más corto. Más tarde salimos los corredores, no éramos muchos; unos 150. La carrera hace una especie de tres bucles, y hay algunos tramos por donde se pasan dos veces.


Unos de subida, otros de bajada... no da la impresión de pasar por el mismo sitio, ni se hace monótono. Después del primer km empieza una pista empedrada y empinada, donde la mayoría caminamos.


En el km 3 empieza una bajada técnica, donde tenemos que ir con pies de plomo al haber llovido bastante los días anteriores.


 Hacia el km 7 pasamos por el primer avituallamiento, repleto de niños y niñas que nos animaban a todos! Volvemos a coger parte de la pista empedrada, pero rompemos hacia la derecha por una senda que se dirige hacia el pico del Montgó.


 Subimos por una pedrera donde a tramos hay que escalar un poquito (me encanta!!), hasta que se abre un poco y la zona empieza a ser peligrosa pero por lo resbaladiza que está.

 Así que entre el dolor de cuello (dos días antes tenía una tortícolis  bastante aguda), y que no se podía pisar bien porque resbalaba, las temidas rampas empezaron en mis piernas y gemelos :'(   No pasamos por la cima del Montgó, llegamos hasta los 525 m. de altura y empezamos a llanear y bajar.


Cerca del km 11 veo que sube el primero por mi derecha, y me adelantan en bajada. Así que ya sé que este tramo de bajadita algo técnica y corredora se pasa dos veces. En el km 12 nos desvían para seguir bajando hasta el km 14, donde se encuentra el segundo avituallamiento. Empieza a llover, pero poquito. Estamos a 180 m de altitud y empieza otra subida con un desnivel de unos 300 m. en 1,5 km. Las piernas me van avisando... ojo, rampaaaa!!!! Así que con pies de plomo!

 

Al llegar arriba de nuevo, colocan una goma azul en la mano, y empezamos a bajar. Al llegar al punto donde antes nos han desviado, ya nos dejan bajar dirección Jesus Pobre, en los que los últimos 2 km coinciden con el primer tramo de subida.


Al entrar al pueblo veo a Kiko, que ha bajado con la bici de carretera para verme y aprovechar para entrenar. Al final entro en meta en 3h01', para hacer 20 km. Está claro que no estoy en mi mejor momento de forma, pero la carrera es dura (el primer corredor tardó 1h53' en finalizar). El avituallamiento en meta estuvo genial: bocadillo, coca dulce, coca-cola, aquarius, agua, zumo... Una duchita (tibia-fría), y a recoger el trofeo (éramos poquitas chicas senior, y aunque entré la 6ª de las chicas, hice la primera de la categoría). 

Dar la enhorabuena a la organización por el recorrido, voluntarios, avituallamiento en meta... Aunque sí que intentaría poner algún avituallamiento más en carrera, sólo 2 es poquito y si hace calor se pasaría mal. Espero que el próximo año se repita la carrera y poder estar allí!! :)

(Fotos de somesport.com y de Jose Mestre)

martes, 16 de octubre de 2012

IV BOTAMARGES (06/10/12)


Crónica de Jorge

Después de mi primera participación el año pasado, tenía muchas ganas de repetir Botamarges y ver si era capaz de mejorar mi crono del año pasado (12:58). Pensaba que era un objetivo fácil, ya que el crono no era nada del otro mundo y contaba con la ventaja de conocer el recorrido.

El despertador suena a las 3, me visto y cometo el primero error. A mí en ayunas me cuesta tomar cualquier cosa y voy yo y me hago un bombón con café bien cargado, cuando yo no suelo tomar café. También me hago un yogur con cereales, además me tomo el antibiótico para el resfriado y un protector para el estómago porque las pastillas me lo fastidian. Vamos que llevaba una mezcla explosiva para mí, sobre todo a esas horas.

Nos vemos en la plaza Al-Azraq a las 4, Jaime y Enrique en un coche y Óscar y yo en el mío. Salimos hacia Forna. Jaime parece ir más despacio que yo y me paso mucho rato mirando por el retrovisor, así que, entre eso y las curvitas, empiezo a notar algo de angustia. Así soy yo, me mareo hasta conduciendo. Finalmente no aguanto más y en un pequeño camino paro y bajo del coche, camino unos metros y………… me dejo el desayuno. Subimos al coche, pero sigo mal y unos kms. más adelante vuelvo a parar a que me pegue el aire. Llegamos a Forna sobre las 5:30, sigo mal y nada más bajar del coche, termino la tarea de vaciar mi estómago. ¡Estupendo, la mejor forma de afrontar una carrera de 63 kms., estómago vacío, mareado y resfriado!

Prácticamente sólo tenemos tiempo de recoger dorsales y dirigirnos a la salida. Parece que hace más calor que el año pasado y decido salir sin manguitos. Enchufo el gps faltando diez minutos para la salida, llega el momento y el gps sigue sin estar listo……¡maldito aparato! Salimos de Forna y empezamos la primera subida, tranquilos, caminando y charlando. Óscar se ha ido nada más salir. Nos encontramos los primeros obstáculos. Han colocado unas rocas tremendas cruzando el camino en varios puntos para evitar la erosión del agua. También pasamos una zona de charcos que también estaban el año pasado – no debe dar mucho el sol en esa zona – evitamos el agua, pero es de noche y no nos damos cuenta de que hay mucho barro y metemos los pies hasta el fondo.

Llegamos al primer avituallamiento en el Pla de la Bassa Roja y empezamos a bajar. Es una bajada muy peligrosa, todavía de noche y todo muy húmedo, las piedras resbalan muchísimo y nos toca bajar muy despacio para evitar caídas.

Entramos en Villalonga de día y estando allí nos encontramos a Óscar y nos dice que se retira. Ha tenido una mala caída y se ha hecho un esguince.

A Enrique y Jaime les cuesta salir de allí y les “riño”, pero sólo un poquito y encaramos la vía verde. Tengo apuntados los parciales de cada 5 kms. del año pasado y veo que ya vamos retrasados y me sorprende porque el año pasado nos despistamos antes de Villalonga y perdimos al menos un cuarto de hora.

Reponemos fuerzas en el avituallamiento (“Vaaaamos Enrique, deja los pastelitos”, jejeje) y empezamos la primera parte de la subida al Alt de la Safor, hasta que llegamos al “descansillo” de Casa Tarzán y afrontamos el tramo final de la subida. Parece que la zona alta está algo más despejada de vegetación que el año pasado. Poco a poco Jaime se nos va escapando y dejamos de verle. Coronamos y empezamos la bajada. El calor empieza a hacer mella. Por fin llegamos a la Font dels Olbits y hacemos una paradita. Comemos, bebemos bien y repaso mis pies. Seguimos la bajada, vemos al mismo rebaño de cabras del año pasado hasta llegar al Barranc dels Bassiets, donde nos refrescamos por dentro y por fuera. Los miembros de la organización, tan amables como siempre, me ayudan a tirarme agua por la cabeza. Hasta cubitos de hielo tienen. Desde aquí hacia adelante prácticamente lo hicimos todo andando.

Hacemos la subida por pista y algo de senda hasta el Colladet de la Comba, donde hacemos otra parada larga, el calor es muy fuerte y se agradece algo de sombra. Enrique se pone las botas, frutos secos, pastelitos..... hasta que nos hacemos el ánimo y salimos. Muchas paradas para hacer “aguas menores” ya que bebe muchísimo líquido y alguna para atender el teléfono, ya que lo lleva dentro de la mochila. Le señalo a Enrique unas antenas en una cima que están lejísimos y cuando le digo que tenemos que llegar hasta allí no me cree. Kilómetros después se daría cuenta de que no le mentía.

Empezamos la bajada hasta el Riu Gallinera con la parada intermedia del Almirall y a partir de aquí fue donde peor lo pasó Enrique, voy delante y le voy esperando, no para de decir “por favor, cuánta piedra, que se acabe yaaaaa”. Finalmente llegamos a Benirrama y en las primeras mesas hay gente haciéndose una picaeta y yo por poco me siento con ellos pensando que era el avituallamiento, incluso me ofrecen cerveza. Me faltó poco para quedarme con ellos, hasta que Enrique me dice “¡eh, Jorge, que es aquí!”. Nos encontramos a Jaime y nos dice que lo deja. Enrique se plantea la retirada pero logro convencerle para seguir. Más me cuesta que deje los pastelitos y los frutos secos, “venga Enrique, que el año que viene te van a cobrar doble en la inscripción”, a lo que la chica del avituallamiento añade “apúntale el dorsal, apúntaselo, jejeje”.

Iniciamos otra subida pero por un camino, agachamos la cabeza, nos ayudamos de los bastones y a ritmo vivo, hasta llegar cerca de esas antenas que Enrique no creía posible que tuviéramos que alcanzar. Pocos metros antes de llegar al avituallamiento del cruce del Castillo de la Gallinera me toca librarme del slip, porque me está causando muchas rozaduras y ni la vaselina me alivia, así que ni corto ni perezoso, en mitad del camino realizo un striptease. El avituallamiento está justo en el sitio donde empezaba una bajada por asfalto que este año han cambiado por una senda, la cual es más larga y las piedras la hacen durísima para mí. Aquí fue donde pasé mi calvario particular y donde Enrique me devolvió el apoyo que le presté bajando a Benirrama. Notaba las manos agarrotadas y las piernas no me aguantaban. Afortunadamente terminamos la senda y salimos a una pista donde encontramos una furgona de la organización que había recogido a alguien y nos ofrecen algo de beber, primero un poco de coca-cola natural y después me sacan un bote de aquarius fresquísimo y eso me “resucitó”. Nos comunican que ya somos los últimos, porque los que iban detrás han abandonado.

Continuamos bajando, camino de l’Atzúvia, fatal de tiempo, ya sabemos que no llegaremos dentro de control y que seguramente se nos haga de noche pero no nos retiramos. A Enrique se le hace largo este tramo, parece que no llegamos nunca al pueblo y tengo que ir “mintiéndole”, ¡pero sólo por su bien! jejeje. Empieza a plantearse en serio retirarse en llegar al pueblo. Entrando al pueblo, nos encontramos un voluntario que nos pregunta si nos apetece comer alguna mandarina, le decimos que sí y nos dice que sigamos caminando que él nos alcanzará con el coche. Se mete en el bancal y momentos después nos coge y nos las da…. ¡Qué ricas estaban! Cuando llegamos, nos comentan que se nos hará de noche y que mejor sigamos por la carretera directos a Forna, pero como soy un cabezón, seguimos, aunque viendo lo que nos esperaba, igual hubiera sido mejor hacerles caso.

La primera subida es dura pero noto que la hago con más fuerzas que el año pasado y la bajada es larga pero no es difícil. Empieza a oscurecer y tenemos que encender otra vez los frontales. Los problemas vienen con la segunda subida después de l’Atzúvia, noche cerrada y senda estrecha con muchos árboles y arbustos. Al inicio nos encontramos con dos corredores que han abandonado y nos preguntan si somos de la organización. Hacemos la subida lentamente, mirando donde pisamos y buscando las marcas, pero lo peor estaba por llegar. Yo recordaba esa bajada como muy jod…. perdón muy “técnica” pero conforme iba bajando (y engañando a Enrique sobre lo que nos faltaba) iba pensando que era mucho peor de lo que yo recordaba, incluso tuvimos que sentarnos en el suelo en varios sitios para bajar las piernas y no tener que saltar porque habían desniveles importantes. No sé si fueron alucinaciones pero creo que se nos cruzó un jabalí. Por fin salimos de la montaña y vemos el control de les canteres, avisamos a los voluntarios de los corredores que habíamos visto antes pero resulta que estaban allí con ellos.

Continuamos como podemos, caminando rápido pero más por las ganas de llegar que por fuerzas. Yo quería que entráramos juntos corriendo a meta pero nos encontramos con una ambulancia justo en la entrada y pasamos como podemos. Al menos el crono sigue en marcha, porque el gps se apagó hace más de una hora y veo que hemos hecho 15:21. Los chicos de la organización nos hacen un buen recibimiento y nos dan la enhorabuena por haber terminado. Nos sentamos y empiezo a tomarme una cerveza cuando se acerca una chica y nos dice si queremos que nos haga una foto en la meta, nos levantamos como podemos y ponemos la mejor de nuestras sonrisas.

 Después otro voluntario nos acompaña a recoger las bolsas y nos vamos hasta las duchas ¡llevando él las bolsas de los dos! Hay novedades con las duchas, ¡hay agua caliente, bien por la organización! Después llega el momento “Selfservice” porque ya no queda nadie y Enrique se coge algo de embutido y pan para comerse un bocata. A mí no me entra nada igual que el año pasado y me acerco por bebidas. Desde un balcón me dicen que coja lo que quiera. Me llevo dos latas de fanta de limón. Una me la bebo allí mismo y la otra de camino al coche.

Las camisetas de este año son de color fucsia, si lo llego a saber antes igual me retiro, jejejeje. Las tallas siguen siendo justitas porque yo gasto la M, me han dado la L y me viene casi corta.

En resumen, edición muy dura por el calor. Se habla de 100 abandonos, pero son menos porque según el listado oficial, entre abandonos y no presentados a mí me salen 86. Al igual que el año pasado, antes de terminar la carrera ya iba pensando en no volver el año que viene, pero ya sabéis lo que pasa, después de unos días se olvida lo malo y no quiero quedarme con el mal sabor de este año llegando de noche, fuera de control….. Lo mejor, haber compartido toda la carrera con un amigo, ayudándonos mutuamente en los malos momentos. Por último y aunque sé que no soy nada original, dar las gracias a todos los voluntarios y a la organización, ellos hacen grande esta carrera y ………………. AMUNT BOTAMARGES!!!!

martes, 18 de septiembre de 2012

Cape Reigna: el fin del viaje de nuestros sueños!

... cabo del extremo norte de la isla norte de Nueva Zelanda. Tuvimos la oportunidad de estar 18 días recorriendo el país, de sur a norte; viendo diferentes paisajes y quedando asombrados con cada kilómetro... Como nos comentan: una postal infinita


El penúltimo día llegamos a Cape Reigna. Un lugar idílico, donde pasar unos cuantos días (como muchos otros lugares que encontramos allí). Por suerte, tuvimos tiempo de recorrer una pequeñita parte de este cabo. Justo desde el faro, se observa el choque del mar de Tasmania y el Océano Pacífico: the meeting point. Impresionante la puesta de sol.


 


Al día siguiente aprovechamos para recorrer corriendo parte del extremo. Increible cómo en apenas 20 km circulares puedes encontrar tantísima variedad de paisajes... Os recomendamos 200% el viaje!!! 

Jessi y Kiko



domingo, 29 de abril de 2012

martes, 17 de abril de 2012

CRÓNICA DE FONT AMARGA - LES SALINES


Crónica de Míriam.

                Ya llevaba tiempo rondándome en la cabeza la idea de realizar una carrerita de montaña. Con bastante miedo, ya que siempre entreno en asfalto y además en llano, decido apuntarme a la mitjamarató de muntanya Compac-Carrícola, el 1 de abril de 2012 sería el gran día (nooooo, no me he equivocado de crónica, ahora os explico el porqué) . A partir de este momento intento organizarme bien los entrenamientos, por primera vez en mi vida, jejje ya que siempre entreno por sensaciones. Las semanas anteriores me apunto a carreras con desnivel (pujada al terrero de Chella, pujada al Castell de Cocentaina, pujada a la Font Roja), para que me sirvan de entrenamiento, y la semana antes del reto, el 25 de marzo de 2012 me lo reservo para “descansar” y llegar con fuerzas a la prueba, como me aconseja David, ya que yo quería hacer la media maratón de Moncada, y él como buen hermano mayor, “no me deja”jjejej, y  yo como buena hermana pequeña y reciente corredora disciplinada le obedezco.
                Todo iba sobre ruedas, iba cumpliendo con los entrenos, hasta que el día 20 se torció el plan. David me avisa de que el día 25 de marzo (mi fin de semana de descanso) hacen una carrera de montaña, no demasiado dura, con poco desnivel acumulado (498), muy corredora, a la que Silvia se ha apuntado, y a la que me podría apuntar yo también, él esa semana descansaría ya que acababa de venir del Atacama Crossing, quedando segundo individual, y primero por equipos (si es que, ES EL MEJOR:). Le digo que me lo pensaré, me meto en la página, para ver el perfil, etc. Y veo que las inscripciones cierran en 20 minutos!!! Dejándome  llevar por la presión y por la ilusión del momento, me apunto! Por si acaso después me arrepiento… y claro que después me arrepentí… pero de haberme apuntado!!, para una vez que consigo organizarme!!!… y ahora es cuando digo esa frase mítica que todo corredor popular, repite una y otra vez, sobretodo cuando le suena el despertador a las 6 de la mañana un domingo:  “QUIÉN ME MANDARÍA A MI”
Bueno, pues el gran día se adelantaría una semana!! Y espero que me guste la experiencia, por que la semana siguiente me espera otra jejejje
Después de este prólogo, ahora sí: CRÓNICA DE MI PRIMERA MEDIA MARATÓN DE MONTAÑA FONT AMARGA- LES SALINES.
Bueno pues lo dicho, habiéndome saltado la programación, además su parte más importante, el DESCANSO, y los consejos de mi fisioterapeuta, el cual me dijo que debería descansar, ya que tengo los aductores muy, muy  sobrecargados, me presento en Villanueva de Castellón, a escondidas, y sin decirle nada a nadie (Cómo si fuera a cometer un asesinato jajjajja) donde había quedado con Silvia y David. Silvia con pocas ganas, y yo con menos, recogemos los dorsales y las camisetas, esta vez para mí camisón jeejej. David, cómo buen hermano mío que es, pues se salta también su programación y su descanso y se apunta también!Jajjajajaj vaya par! Nos cambiamos de ropa, una carrerita hasta la línea de salida que nos sirve de calentamiento, y PUUUUUM! Pistoletazo de salida.
Silvia sale disparada, y se esfuma entre la muchedumbre, David y yo salimos juntos (increíble pero cierto), yo creo que es uno de esos sucesos que ocurren una vez cada 1000 años.

Una vueltecita y salimos del pueblo. Nos adentramos en un camino empedrado, cubierto de rosales silvestres y lleno de barro, bastante técnico  (o eso decían los corredores experimentados, ya que para mi, es todo nuevo) Aquí es donde se David se adelanta, y empieza la aventura. A partir de ahora, ya que es mi primera carrera de montaña, intento disfrutar, analizar la situación, y observar a los demás corredores para aprender de ellos. Una de las primeras cosas de las que me doy cuenta, es que es muy difícil dosificarse las fuerzas, ya que nunca sabes lo que te espera, así que a ritmo suave y sin pasarseJ
Los 3 primeros kilómetros  trascurren en susodicho camino con piedra suelta. Debido a que es muy estrecho, se producen varios tapones en los que me da tiempo a descansar y recuperarme, y eso que acabamos de empezar. Este primer tramo pasa muy rápido, no como en asfalto, que los primeros kilómetros son interminables.
En los siguientes kilómetros ya empezaríamos a sufrir el desnivel en las piernas, ya que las subidas y bajadas no pararían de sucederse, sin dejar  a penas tiempo para coger aliento, o cómo hubierais dicho los corredores de montaña “era una carrera ROMPEPIERNAS” jejje(tengo que empezar a hablar con propiedad) Pues lo dicho, ahora subimos por una sendita, ahora bajamos, ahora volvemos a subir por un cortafuegos, y ahora volvemos a bajar, y ahora tenemos sol, y ahora sombra, y volvemos a subir y nos cruzamos con una banda de músicos infantil que nos ameniza la carrera. Me pongo a pensar lo mal que lo habrá pasado el niño de la tuba para subirla hasta allí arriba, jejjeje deberían haberle dado trofeo a él también.
Volvemos a bajar y ahora meto el pie derecho en un charco y la zapatilla me pesa un kilo y medio, me meto por un matorral, para quitarme el barro, le doy unas pataditas a una piedra y listo!!!! Ya no tengo barro,… y ahora una pista, y ahora una sendita y ahora me resbalo y choooooffff ahora he metido el pie izquierdo en otro barrizal y vuelta a empezar!!!, me restriego por unas hierbas, ahora con una piedra, y ahora VOLVEMOS A SUBIR!!

Y después pues… volvíamos a bajar, y ahora parece que por fin viene el llano, pero no volvíamos a subir… y así pasaban los kilómetros, unos más rápidos, otros más lentos, unos andando y otros corriendo, y así una y otra vez, hasta llegar al kilómetro 18 aproximadamente que era donde retomábamos el camino por donde habíamos empezado, lugar donde me doy cuenta de que he cogido el mp4, pero no he llegado a ponerme los auriculares, un hecho insólito, ya que siempre corro con música, pero hoy lo he pasado tan bien que no me he acordado ni de ella. Me divertí muchísimo, sobretodo porque no apreté en ningún momento y sólo me dediqué a disfrutar de las sensaciones que fueron en todo momento buenísimas, bueno… para que voy a mentir, en las subidas, un poquito mal si que lo pasé… pero ya no me acuerdo, sólo perduran los buenos momentos.
Una vez llegado a este momento, aunque las sensaciones hayan sido buenas, el cansancio se empieza a notar, sobre todo en los aductores (voy pensando en la trola que le voy a decir a mi fisio cuando llegue el lunes a su consulta, después de mi fin de semana de “descanso”: … pues mira, estaba yo tranquilamente sentada en un bar, haciéndome una cerveza después de haber descansado tooooodo el fin de semana, y de repente, zas!!!!, me empezó a dar unas punzadas terribles… jajajajjaja ¿colará? Jajajjaja
Vuelvo a pasar por el tramo de piedra suelta, el cual está ya, a estas alturas muy embarrado, ya que ya han pasado muchísimos corredores. No dejo de trotar, ya he pasado antes por aquí y se que no me espera ninguna sorpresa, este es el momento que más largo se hace, y en el que más que esfuerzo físico, te exige esfuerzo mental, para acabar la prueba. Este es el momento en el que te tienes que repetir una y otra vez, que eres capaz y que tus piernas van a ser capaces de culminar los 21 kilómetros de esfuerzo, sufrimiento. Pero bueno por muchas veces que te lo repitas, a estas alturas y con este calor, ya te pesa hasta el dorsal!!
Por fin se divisa el pueblo, unas zancadas más, y habré llegado el final. Aquí empieza a haber gente animando, con lo cual, toca plantar tipo, sonreir, y hacer que estas fresca como una rosa jajja cuando por dentro estás como una mie……… jajajjaja  Entre aplausos cruzo el arco de meta, con 2h30’ super contenta de haber terminadoJ
Recojo el avituallamiento final, naranjas, aquarius, bocata de blanco y negro, por cierto un 10 para la organización!!!  Y me reúno con Silvia y David, que ya han almorzado y ya han hecho los estiramientos pertinentes. Me cuentan que Silvia ha quedado primera absoluta (no me quedaba ninguna duda, después de haberla visto salir como una bala!!) y David se ha dedicado a acompañarla, pues aún se siente resentido después del Atacama crossing.
Cómo conclusión puedo deciros , que me encantó la experiencia, que repetí la semana siguiente en Carrícola (que no morí en el intento) y que espero repetir muchas veces más, porque momentos así son los que te hacen sentirte bien J